Mi?rcoles, 21 de enero de 2009

200 A?OS Y DOS D?AS

Esta semana se cumplen 200 años del nacimiento del escritor norteamericano Edgar Allan Poe. La fecha me cogió de sorpresa pues ni la esperaba ni nada parecido, solo que me enteré por casualidad. Entonces me dio por pensar un poco en este tipo porque, la verdad, ha sido uno de los autores a los que más atención he prestado desde hace tiempo.

Digamos que los primeros libros que me empezaron a interesar fueron las narraciones cortas que él escribió y, desde entonces, es un género al que le he ido tomando gusto hasta el punto de que lo llego a disfrutar más que una novela. Últimamente, creo que gracias a él, me he pillado un librito de un autor español de relatos cortos y por ahí tengo dos o tres de otros tantos escritores de cuentos que ocupan entre dos y diez páginas a lo sumo. Es una faceta interesante.


Poe transfigurado en cuervo. El escritor recuerda una barbaridad a Mariano García Remón y a Miguel Ángel, que fue un portero que tuvo el Real Madrid en los años 80. Que duda cabe que si el escritor hubiese nacido en el s. XX, hubiese sido guardameta.

Pues a mí me apetece hacerle un pequeño homenaje a este bigotudo ser ¿no?. Ejemplifica el típico escritor de vida disoluta entregado a la droga y la bebida, sustancias las que bajo sus efectos realizó la mayoría de sus obras. El que no haya leído a este depravado se puede ver sobrecogido con algunos titulitos como “El corazón delator”, “La caída de la casa Usher”, “La verdad sobre el caso del señor Valdemar” o uno de mis preferidos,“El gato negro”. Por no mencionar lo que yo creo que es un clásico y que todo el mundo conoce, el poema “El cuervo”, al que hasta Los Simpson le dedican un episodio. Por curiosidad, un día le eché un vistazo al original y comprobé lo bien que suena una rima en inglés.

Dentro de 40 años se cumplirá el bicentenario de su muerte y, para entonces, me parecería digno de ser recordado nuevamente, pero no sé si estará vivo este blog o habrá sido víctima de una muerte roja. Quizá sea yo el que haya sido objeto de un enterrramiento prematuro. Es posible que algún hijo mío lo escriba mientras contempla mi cara en un retrato oval, o no, y que todo se quede en este mensaje en una botella que vaga por la red. Pueden pasar tantas cosas en cuatro décadas que hasta podrían verse tres domingos en una semana.

La vida de Edgar Allan Poe está llena más de sombras que de luces y dicen que todos los aniversarios de su muerte un extraño deja en su tumba flores y una botella de coñac. Sospecho que  no importa descubrir cómo ni quien y el por qué resulta tan evidente como imprescindible. También dicen que tenía por costumbre lanzar la miga del pan por la ventana a los pájaros para alimentarlos, aunque esto último me lo acabo de inventar porque es algo que hago yo. Y es que me da pena que los pajaritos tengan que volar hasta la extenuación para encontrar algo que llevarse a la boca. Se siente uno como un pequeño dios.



Publicado por Fransi @ 15:37 | 0 Comentarios | Enviar

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