Martes, 04 de noviembre de 2008

Y POR QU?

Pues aquí y ahora, antes de que se conozca el desenlace y mientras que de lo que se informa es de sondeos y de que los dos candidatos ya han votado, digo que las elecciones a la presidencia de los EEUU las gana... como se llama este... sí hombre, el patatibiri.

Eso, McCain.

"Y aunque dudo mucho que la ciencia haya intentado dar una explicación, porque su trabajo no le permite detenerse en cuestiones más allá de lo puramente físico, yo, como hombre de inquieto irresoluble me manifiesto en condiciones de responder a lo que se nos plantea.

Creo que puedo machacar la curiosidad de aquellos que se conmueven al oir la historia de la luz al final del túnel. Y aunque probablemente no cumpla con su deseo de satisfacer a las expectativas más fantasmagóricas, el hecho es que el acercamiento a esa mano que la Virgen le tiende al moribundo responde más al continuo trabajo de la mente del paciente, que se debate entre la vida y la muerte, que a la responsabilidad real de los ángeles y todos los santos de asomar la cabeza por el ventanuco de un quirófano para rescatarlo de este barrio.

Como un sueño cualquiera, la actividad de nuestro cerebro prosigue mientras el cirujano de turno nos manipula por dentro. Piense en lo que sueña usted cuando duerme una plácida siesta después de un plato de garbanzos con acelgas. Imagine lo que puede llegar a soñar mientras Il Dottore le está metiendo mano en un segmento del conducto biliar por la parte alta del hígado.

¿Eh? ¿Cómo? ¿Me habla a mí? ¿Que no está de acuerdo? ¿Se dirige a mí aquella planta? ¿Que hay 348 personas en el auditorio y sólo me hace una pregunta un tiesto con una planta de interior? Está bien le responderé y si quiere, hablaremos más tranquilo frente a un tazón humeante de sustrato fertilizante.



Nada más que añadir y, sin más, quisiera despedirme recordando aquellos tiempos en que el fútbol se jugaba en campos muy pequeños. Hace décadas, los estadios eran del tamaño de un llavero y los futbolistas minúsculos. Luego la especie se fue desarrollando y, con la ayuda de grandes lupas clavadas alrededor de diminutos coliseos, el fútbol fue creciendo en dimensiones hasta las que alcanza hoy. Y entonces miles de personas grandes, como nosotros ahora, empezaron a ir a verlo. Y es así como... !Eh, psst! ¡Oiga mozo! Apague aquella antorcha. Está molestando al osito polar de la primera fila. Gracias."


Publicado por Fransi @ 16:41 | 1 Comentarios | Enviar

Comentarios
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  • Autor: Vanessis
  • Fecha: Martes, 04 de noviembre de 2008
  • Hora: 20:56
Hombreeeee, al fin, no esperes tanto para el pr?ximo parlamento eh?
Algunos jugadores se siguen viendo s?lo con lupa hoy en d?a.
Vanessis