Está bien, vuelvo a postear. Tampoco tengo mucho más que hacer.
Lo primero, dos cosas:
- La gente apesta.
- Dónde puedo conseguir un arma.
Tengo un hambre de la ostia y el tiempo está pasando superrápido; el día está estupendo, pero eso no tiene nada que ver. No estropeará mi bilis.
Además hace un frío del carajo.
Las vísperas de Reyes, ver la gente comprando jadeando como cabras, sublima mi falta de afecto por el ser humano. Vuelve mi sicopatía social. También es verdad que, en el fondo, soy un tío guay.
A veces me gustaría tener una enfermedad terminal para volarme la cabeza en medio del Hipercor.
Tengo un hambre de la ostia.
Let me help you tie the rope around your neck. (Deja que te ayude a ponerte la soga al cuello). Os la dejo para que reflexionéis.