
sábado, 24 de septiembre de 2005
Los fines de semana el cuerpo me pide tragos cortos y ayer ya cayeron un par de ese sabroso licor mejicano. Para hoy se esperan más y por ahí se habla de absenta. Peligrosa bebida sobre la que gira un mar de mitos y leyendas la mayoría mentiras, como que es un opiáceo o que tiene 80 grados (esto último parece que es verdad, aunque no todas la basentas son tan duras). Se dice que un tipo se despellejó a sí mismo en plena borrachera de absenta. Por la bata. (cataplom)
El caso es que es una bebida muy seria y hay que tratarla como tal. Si un chupito de tequila te lo puedes beber en cualquier bar - siempre Cuervo, una vez que van 6 ó 7 ya puedes pegarte un Federado frío o el Manito, sólo para higados muy experimentados o cerebros empapados en este jodido sudor de divinidad azteca)- un trago de absenta no puede ser consumido así como así: hay un ritual, una forma de tomarlo, hay que ponerse en la piel de Van Gogh y arriesgar la oreja, que cojones. Para que os voy a contar de que va la peli si lo podeis ver aquí.
Yo se que H estaba loco por pegarse un chupitáceo de absenta, pero cuando eche un vistazo a la web verá que las cosas hay que hacerlas como dios manda. Con la bebida del diablo no se juega.