Merecido campeonato para el Liverpool que no se derrumbó en ningún momento y aprovechó la ocasión para hacerse con su quinta Copa de Europa. La suerte abandonó al Milán en la tanda de penalties, pues ya agotaron su cupo en Eindhoven. La crueldad futbolística de los italianos la están viviendo hoy en sus carnes.
Vamos a ver como le entregan la copita a Benítez y los suyos.